Bienvenid@s al curso 2018-2019

Este blog pretende ser una ayuda para el estudio de la asignatura de Ciencias de la Tierra y Medio Ambiente de los alumnos de 2º de Bachillerato.

A lo largo del curso irán apareciendo entradas con comentarios sobre las unidades didácticas, noticias relacionadas con el medio ambiente, ejercicios de selectividad, recordatorio de fechas de exámenes, presentaciones o animaciones de distintas partes del libro, etc.

Y recuerda que: "Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, solo será cuestión de recoger sus frutos". (Thomas Carlyle)

Mostrando entradas con la etiqueta Geosfera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Geosfera. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de marzo de 2011

Los planeadores submarinos podrán detectar tsunamis y radioactividad


A raíz del desastre ocurrido hace unos días en Japón, los fabricantes de planeadores submarinos o "gliders", como se les conoce en el argot internacional, se plantean incorporar sensores a estas plataformas de observación para que puedan detectar tsunamis y radiactividad.


FUENTE La Razón digit@l 17/03/2011


Así lo ha anunciado el responsable del área de Vehículos, Instrumentos y Máquinas Submarinas (Vimas) de la Plataforma Oceánica de Canarias (Plocan), Carlos Barrera, quien participa estos días en el en el V Congreso Europeo de la materia, que reúne en Gran Canaria a científicos de veinticinco países. Barrera explicó que hasta ahora no se había propuesto aplicar sensores a los planeadores submarinos para que puedan detectar tsunamis o radiactividad, algo que, sin embargo, es tecnológicamente posible, ya que se trata de integrar dos componentes que a día de hoy funcionan cada uno por su lado en diferentes aplicaciones.


Tras lo ocurrido en Japón, las empresas que fabrican planeadores, de origen estadounidense, que también participan en este congreso que se desarrolla en Las Palmas de Gran Canaria, se han planteado "seriamente" empezar a integrar sensores en estos artefactos para que puedan ser de utilidad en catástrofes similares. Así lo hicieron en el desastre ecológico que tuvo lugar en 2010 en el Golfo de México, donde estos planeadores submarinos, preparados para detectar sustancias contaminantes derivadas de hidrocarburos, desarrollaron una actividad muy importante en la zona siguiendo las manchas de petróleo y proporcionando información en tiempo real de su trayectoria, su cantidad y del estado en que se encontraba el crudo. Barrera consideró que las empresas que fabrican gliders "se darán prisa" en aplicar sensores para la detección de tsunamis y radiactividad a estas plataformas de observación, "porque el dinero manda y la intención existe". Explicó que estas empresas ya trabajan en una aplicación que podría mejorar con esta incorporación tecnológica. Así, aludió a las redes de dispositivos que se instalan en el fondo marino, a 2.000 metros de profundidad o más, para detectar cambios de presión en superficie con una precisión muy elevada y así poder predecir terremotos. Estos sistemas necesitan de un cable para llegar a superficie y enviar vía satélite las señales que detectan en tiempo real a una estación receptora ubicada en tierra. Por ello, subrayó que si un glider patrullara las aguas en una determinada zona, esos dispositivos que están en el fondo marino podrían transmitir directamente sus señales a este planeador submarino, lo que ahorraría costes y produciría una mayor efectividad, refirió Barrera.


Enlaces de interés - Blog madri+d: Ciencia Marina y otros asuntos - Blog madri+d: Salud Pública y algo más - Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies Noticias relacionadas - Hace falta un Servicio Geológico Nacional - ¿Qué es un tsunami? - ¿Qué efectos tiene la radiactividad sobre la salud?

Un satélite para detectar 'tsunamis' desde el espacio


Las boyas instaladas en el fondo del mar y los sismógrafos son los únicos instrumentos que en la actualidad permiten alertar a la población con algunos minutos de antelación de la inminente llegada de un tsunami (habitualmente, la población tiene menos de una hora para ponerse a salvo).

FUENTE El Mundo Digital 21/03/2011

Cuando los sismógrafos registran un terremoto submarino de magnitud superior a 6,5 en la escala de Richter hay riesgo de que se produzca un tsunami. Automáticamente se lanza una alerta aunque no existe la certeza de que vaya a llegar a la costa. Sin embargo, en pocos años la tecnología espacial podría mejorar significativamente la predicción de estas devastadoras olas gigantes que han provocado una enorme catástrofe en Japón. Un proyecto de la Agencia Espacial Europea (ESA) firmado por el ingeniero español Manuel Martín-Neira utiliza la tecnología de los satélites de observación de la Tierra para medir la altura de la superficie del océano. Las aplicaciones son numerosas pero seguramente la más urgente es la de poder detectar con mayor antelación tsunamis.


El sistema PARIS está en fase de estudio pero podría ser una realidad en 2017 o 2018 si se cumple el calendario previsto para su lanzamiento. El sistema desarrollado por este ingeniero de radiometría de microondas fue patentado a principios de los años 90 por la Agencia Espacial Europea, donde investiga. "En aquella época sólo estaba en órbita el sistema de navegación estadounidense GPS y el ruso GLONAS. Conforme pasaron los años, otros países comenzaron a desarrollar sus sistemas de navegación por satélite", explica Manuel Martin-Neira a ELMUNDO.es en conversación telefónica desde Holanda, donde se encuentra el ESTEC ('European Space Research and Technology Centre'), el centro de la ESA en el que trabaja. Aunque los ensayos de PARIS se realizarán con el sistema de navegación por satélite europeo GALILEO, PARIS podrá recibir las señales directas de toda la red mundial de satélites y calcular la altura de la superficie del mar.


EVOLUCIÓN DE LAS OLAS EN EL OCÉANO

Cuando una ola de tsunami de desplaza por el océano, éste muestra una pequeña elevación. Por ejemplo, un tsunami en medio del océano puede tener una altura de 30 o 60 centímetros. Cuando el océano es muy profundo, la ola tiene poca altura pero es muy ancha (puede tener 200 o 300 kilómetros) y viaja a una gran velocidad (unos 800 km. por hora). A medida que la ola se acerca a la costa, su velocidad se va reduciendo conforme disminuye la profundidad. Se va estrechando hasta convertirse en una ola de sólo 10 km. aproximadamente. Todo el agua se acumula en esta superficie, lo que provoca que aumente su altura, que puede tener entre 10 y 30 metros, lo que produce el efecto devastador en la costa. "El objetivo es que un satélite PARIS pueda observar una franja del océano de 1.500 kilómetros en la que podamos captar esa perturbación. Para lograr detectarlo con menos de 30 o 40 minutos de antelación necesitaríamos una constelación de satélites PARIS", explica el ingeniero. "Con 10 satélites PARIS se podría monitorizar todo la Tierra y alertar con 30 o 40 minutos de antelación", calcula.


UN SISTEMA COMPLEMENTARIO

El sistema necesitaría que se procesaran los datos en la Tierra en tiempo real y un sistema de comunicaciones muy efectivo para que la alerta llegue a las poblaciones amenazadas. Martín-Neira considera que su sistema complementaría a los sismógrafos que detectan el terremoto y a las boyas instaladas en el fondo de mar para medir la presión. Este sistema de sensores se instaló en Indonesia tras el devastador tsunami de 2004: "Requieren un cierto mantenimiento y es costoso". Por eso el objetivo es complementar varias tecnologías. El tsunami de Japón del 11 de marzo llegó a la costa en menos de una hora porque en cuanto se produjo el terremoto se avisó a la población. Sin embargo, hoy en día no hay un sistema de detección de tsunamis global: "Tras el tsunami japonés se alertó a todos los países del Pacífico sin tener información real sobre si, efectivamente, iba a producirse. Se previno por si acaso", señala el investigador.


MEDIR LAS CORRIENTES OCEÁNICAS

El principal objetivo de PARIS es medir la superficie del mar, unos cálculos que, además de ayudar a paliar los efectos de los tsunamis, estudiará las corrientes del océano y ayudaran comprender mejor la dinámica oceánica, es decir, cómo circula el agua, unos datos que mejorarían la información que en la actualidad ofrecen los altímetros. Además, aportaría medidas interesantes sobre la vegetación, el nivel de agua de los ríos o el grosor de las capas de hielo. El satélite que se construya para llevar a cabo las pruebas recibirá las señales de navegación transmitidas por un satélite GALILEO Y GPS.

El satélite PARIS volará en una órbita más baja. "Dará vueltas y medirá toda la Tierra (tardará 100 minutos en dar una vuelta completa, de forma que al día haría 14 barridos. Esta frecuencia permitiría detectar un tsunami en cualquier lugar del mundo con al menos 30 minutos de antelación. No tiene por qué ser un esfuerzo de una agencia espacial única: "Tanto la NASA como la agencia espacial china se han mostrado interesados en el concepto PARIS. El mayor reto ahora es recaudar fondos de los países miembros de la ESA para poder materializar el proyecto. "Nuestro objetivo es que cueste menos de 50 millones de euros", señala Martín-Neira. Martín-Neira es también el ingeniero responsable del hasta ahora exitoso sistema MIRAS, que se lanzó al espacio a finales de 2009 en el marco de la misión SMOS. Recopila datos sobre la humedad del suelo y la salinidad del océano, unas mediciones que ayudan a los científicos a prever y a realizar seguimientos de inundaciones y sequías. El instrumento fue utilizado, por ejemplo, durante las graves inundaciones de Pakistán del pasado verano y las recientes lluvias torrenciales en Australia y Nueva Zelanda. "Con el avance tecnológico que tenemos en nuestras manos es posible mejorar la prevención de tsunamis y la alerta temprana. Espero que en el futuro la industria aeroespacial pueda contribuir a ello".

Autor: Teresa Guerrero


Enlaces de interés - Marketplace Tecnológico madri+d - Blog madri+d: Ciencia Marina y otros asuntos - Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies - Blog madri+d: Conservación y Restauración de la Biodiversidad Noticias relacionadas - Los planeadores submarinos podrán detectar tsunamis y radioactividad - Así es la red de estaciones sísmicas que vigila los terremotos en España - El Big One de Japón

Así es la red de estaciones sísmicas que vigila los terremotos en España


17 de marzo de 2011 a las 17:55. Terremoto de magnitud 2,5 en la escala de Richter en el Cabo de San Vicente (Portugal). Se trata del último seísmo superior a 1,5 registrado por la red de alerta sísmica española en el área de la Península y Canarias.


FUENTE El Mundo Digital 18/03/2011


Más de 60 estaciones sismológicas vigilan de manera permanente el territorio español, algunas zonas de Portugal y el sur de Francia. Esta suerte de 'Gran Hermano' de los terremotos registra en tiempo real los temblores de tierra y en dos minutos y medio envía la información al centro de recepción de datos de Madrid, el único que existe en España.


Si los seísmos son de una magnitud superior a 3,5, la alerta llega inmediatamente a la Dirección General de Protección Civil y Emergencias y a los teléfonos móviles de los responsables del Instituto Geográfico, centrales hidroeléctricas y nucleares. Y es que aunque nuestro país tiene un riesgo bajo de que se produzcan grandes terremotos, sí tiene una actividad sísmica relevante (terremotos de magnitud inferior a 7) en algunas zonas, como Andalucía, Murcia y Pirineos, que podrían provocar daños considerables. Además, varias estaciones situadas en Toledo 'espían' para la ONU y detectan si se están realizando pruebas nucleares en algún país. Asimismo, el centro de recepción de datos de Madrid es uno de los dos nudos de alerta sísmica que hay en Europa (el otro está en París).


EPICENTRO, MAGNITUD Y PROFUNDIDAD

La mayor parte de las estaciones pertenecen al Instituto Geográfico Nacional aunque al centro de Madrid también llegan los datos transmitidos por las estaciones de otras instituciones (hay varias en Portugal, Melilla o Cataluña). Según explica Emilio Carreño, director de la Red Sísmica Nacional del Instituto Geográfico Nacional, algunas de estas estaciones están muy próximas a otras de la red por lo que no se utilizan sus los datos de manera habitual para evitar retrasar la alerta sísmica y se recurre a ellas sólo si hay alguna avería. "Desde que ocurre el terremoto comienza un procedimiento totalmente automático, sin intervención humana, para calcular el epicentro, la magnitud y la profundidad", señala Carreño a ELMUNDO.es a través de conversación telefónica.


UNA WEB MUY CONSULTADA

Tras recibir los datos en el centro de control de Madrid, que está en funcionamiento las 24 horas del día, los técnicos revisan los cálculos y hacen correcciones si es necesario. A los 15 minutos, los resultados se cuelgan en la página web del Instituto Geográfico Nacional, un portal que según Carreño, "es enormemente consultado por los ciudadanos. Hay una gran inquietud en España por los terremotos", asegura". Carreño recuerda el terremoto de magnitud 5,1 que se produjo en Pedro Muñoz (Ciudad Real) en agosto de 2007, que fue ampliamente sentido en Castilla-La Mancha: "En los primeros 20 minutos tuvimos 700.000 entradas", asegura. Las estaciones sismográficas se encuentran en el campo, en lugares alejados de núcleos urbanos. La mayoría se ha instalado en minas abandonadas o cuevas profundas ya que sus sensores necesitan unas condiciones de presión y temperatura muy estables y poco ruido. Por ello, se evita que haya una cantera o una fábrica cerca: "Las cuevas son ideales", señala Carreño. Las estaciones consumen muy poca energía y la mayoría se autosuministra con energía solar. Están dotadas de diferentes tipos de tecnología (ver mapa superior). Las más sofisticadas y eficaces son las estaciones digitales VSAT, que utilizan el satélite espacial Hispasat para enviar sus datos. Hay también estaciones analógicas y digitales de varios tipos. El centro de recepción de datos de Madrid es también uno de los dos nudos de alerta sísmica que hay en Europa. El otro es el Laboratorio de Detección Geofísica (LDG) de París, con el que va alternando las guardias. Los dos centros reciben y analizan los datos procedentes de toda Europa de los seísmos. Después, distribuyen los resultados a todas las agencias europeas, incluido el Consejo de Europa.


VIGILANCIA DE PRUEBAS NUCLEARES

La antena sísmica de Sonseca (Toledo) tiene otra misión especial: trabaja para la ONU. Los datos recabados permiten detectar si se están realizando pruebas nucleares en algún país. Gracias a la colaboración de varios países, la ONU puede vigilar si algún país hace una prueba nuclear. El IGN forma parte del sistema internacional de vigilancia del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos nucleares. Entre Sonseca y Orgaz hay 19 estaciones sismológicas que se dedican a esta labor. Los datos se envían a Viena, donde está la sede, y a Madrid para el control de terremotos. Pueden percibir pruebas nucleares en cualquier país aunque si se producen en un país cercano, como Irán, se recibirán con más nitidez. Asimismo, la Red Sísmica Nacional colabora desde hace cinco años con la Confederación Hidrográfica del Ebro y en la zona norte hay 15 estaciones de uso compartido en torno a los embalses de Etoiz y Yesa.


RIESGO SÍSMICO EN ESPAÑA

Según explica el Instituto Geográfico Nacional, la península Ibérica se halla situada en el borde sudoeste de la placa Euroasiática en su colisión con la placa Africana. El desplazamiento tectónico entre ambos continentes es responsable de la actividad sísmica de los países mediterráneos y, por tanto, de los grandes terremotos que ocurren en zonas como Argelia, Grecia o Turquía. La parte más occidental de la conjunción entre dichas placas es la fractura denominada de Azores-Gibraltar-Túnez, que es la que afecta a España. España sí ha sufrido algunos terremotos muy graves en la falla de Azores-Gibraltar (terremotos de 1755 o 1969). Cada año se registran cientos de temblores aunque la gran mayoría son de magnitud baja. El último terremoto significativo detectado por el IGN ocurrió el pasado 18 de febrero en Alborán Oeste y tuvo una magnitud de 3,8 en la escala de Richter. Son inevitables e impredecibles así que la única fórmula para salvar vidas es construir siguiendo las normas antisísmicas en aquellas áreas que son susceptibles de que se produzca un terremoto.


Autor: Teresa Guerrero


Enlaces de interés - Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies - Blog madri+d: Conservación y Restauración de la Biodiversidad Noticias relacionadas - Científicos alertan del peligro de otro gran terremoto en Chile - Hace falta un Servicio Geológico Nacional - Los planeadores submarinos podrán detectar tsunamis y radioactividad

jueves, 24 de febrero de 2011

Así se produce el temblor que precede una erupción volcánica


Las erupciones volcánicas son uno de los fenómenos más impredecibles de la naturaleza. Sin embargo, casi todas ellas tienen algo en común. No importa el tipo de volcán o su localización. En la mayoría de los casos, la erupción es precedida por temblores similares que se producen minutos, días o semanas antes de que el volcán se despierte.

FUENTE El Mundo Digital 24/02/2011

Esta característica común sigue siendo un enigma para los vulcanólogos que estudian las señales que estos gigantes de la naturaleza emiten antes de una erupción explosiva. Ahora, un grupo de científicos de las universidades de Yale (EE.UU.) y British Columbia (Canadá) acaba de aportar algo de luz sobre este extraño fenómeno al explicar mediante un modelo matemático cómo se producen estos temblores.

Su investigación, publicada en la revista 'Nature', podría ayudar a predecir en el futuro fuertes erupciones y salvar vidas, ya que se podría evacuar con antelación a los habitantes de las localidades más amenazadas.

UN TEMBLOR LIGERO PERO MEDIBLE

Antes de que el volcán comience a expulsar lava y cenizas a la atmósfera, que pueden llegar a decenas de kilómetros de distancia, se produce un temblor ligero pero que los vulcanólogos son capaces de detectar y medir. Este temblor es una de las principales señales que alertan de que la erupción puede ser inminente.

Los científicos han calculado que los temblores que se producen en casi todos los volcanes (minutos o semanas antes de la erupción) se mantienen en una banda de frecuencias estrecha, que oscila entre los 0,5 Hertzios y los 2 Hz. Justo antes de la erupción y durante ésta, la frecuencia llega a su pico más alto, en un rango que va de los 0,5 Hz. a los 7 Hz.

David Bercovici, profesor de Geología y Geofísica de la Universidad de Yale y coautor de este estudio, señala que la sacudida sigue siendo un misterio, sobre todo porque su frecuencia es muy parecida en todas las erupciones explosivas, "tanto si se producen en Alaska, en el Caribe, Nueva Zelanda o Centroamérica". "El hecho de que sea tan universal resulta muy extraño ya que los volcanes son muy diferentes, tanto en su tamaño como en su comportamiento. Es como si cinco instrumentos de viento distintos emitieran la misma música", compara el investigador.

DIFERENCIAS ENTRE VOLCANES

Y es que cada volcán se diferencia de los otros en su estructura, la composición de su magma o su contenido de gas. El modelo matemático descrito en 'Nature' sugiere que la similitud de los temblores puede ser explicada por lo que los investigadores denominan 'magma wagging' (algo así como el 'meneo del magma'). Es decir, la vibración que se produce cuando el magma que sube entra en contacto con el gas que lo rodea. Los factores que controlan esta vibración apenas varían entre volcanes, lo que explicaría, según este estudio, por qué un temblor similar se da en casi todos ellos.

Los investigadores añaden que, debido a que las erupciones explosivas son uno de los fenómenos más destructivos y espectaculares de la naturaleza, el temblor inicial se convierte tanto en una señal de alarma como en una pista vital para averiguar qué va a ocurrir en el "vientre de la bestia". Su modelo matemático, aseguran, aporta un nuevo marco para comprender la física de los temblores y poder ayudar a predecir erupciones destructivas.

Autor: Teresa Guerrero

Enlaces de interés

- Blog madri+d: Medio Ambiente y Ciencia
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies
- Blog madri+d: Conservación y Restauración de la Biodiversidad

Noticias relacionadas

- Proponen provocar erupciones volcánicas para bloquear el Sol
- Predecir el terremoto no, prevenirlo sí
- Geólogos calculan dónde habrá una erupción volcánica
- La cuenta atrás de una erupción volcánica

martes, 21 de diciembre de 2010

Al menos siete personas mueren en un terremoto en el sureste de Irán


La magnitud del sismo es 6,3 y la profundidad de 12,3 kilómetros

Reuters Teherán - Martes 21/12/2010

Al menos siete personas han resultado muertas como consecuencia de un sismo de magnitud 6,5 registrado en el sureste de Irán, en la provincia de Kerman, que ha causado además importantes daños materiales en áreas montañosas periféricas.

"Equipos de rescate han sido enviados al área afectada por el sismo y se están comunicando por 'walkie-talkies'", dijo Hossein Baqeri, el director de la agencia para manejo de crisis de Irán, a la televisión estatal.

Mohammad Javad Kamyab, un funcionario de la oficina del gobernador de la provincia de Kerman, ha explicado que había 30 aldeas en el área afectada por el sismo. La televisión estatal reportó que al menos tres pueblos quedaron devastados.

"Estas aldeas no están muy pobladas. No estamos esperando una alta cifra de muertos y hasta ahora 25 personas han resultado heridas", señaló.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por su sigla en inglés) reportó la magnitud del sismo en 6,3 y dijo que tuvo una profundidad de 12,3 kilómetros.

La agencia semioficial de noticias Fars ha asegurado que el movimiento telúrico también se sintió en la provincia suroriental de Sistan-Baluchestan, fronteriza con Afganistán y Pakistán.

"Mucha gente salió de sus casas en la ciudad de Zahedan. También se sintió en los pueblos de Bam, Khash e Iranshahr", reportó Fars.

Ali Reza, un habitante de Bam, ha explicado a Reuters que "no hay daños en la ciudad, pero sentimos el sismo".

La provincia de Kerman es propensa a los terremotos. Alrededor de 31.000 personas murieron cuando un sismo arrasó con Bam en el 2003.

No obstante, todo el territorio iraní tiene grietas importantes y es a menudo afectado por terremotos. En 2008, un sismo de magnitud 6,1 golpeó a Bandar Abbas, en la parte continental cerca de la sureña isla de Qeshm, dejando al menos siete muertos y 40 heridos.

Alerta de tsunami tras un terremoto de 7,4 en Japón


Un sismo de 7,4 grados de magnitud sacudió una cadena de islas japonesas a última hora de hoy martes, lo que motivó que la Agencia Meteorológica emita una advertencia de tsunami.

FUENTE ELMUNDO.es Tokio - Martes 21/12/2010

De momento no hubo informes sobre daños ni víctimas. El epicentro del movimiento telúrico a las 02:20 am (17:20 GMT) se ubicó cerca de las islas Ogasawara, unos 1.000 kilómetros al sur de Tokio en el Pacífico, reportó la agencia.

El sismo también se sintió en el sector este de Honshu, una de las cuatro principales islas de Japón.

Japón está en una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y los terremotos de gran intensidad son relativamente frecuentes, pero no suelen causar graves daños debido a la estricta normativa en vigor para la construcción de los edificios.

El seísmo más reciente, de 6,9 grados en la escala de Richter, también con epicentro en el Pacífico, ocurrió el pasado 30 de noviembre.

Écija se inunda por tercera vez en sólo dos semanas


El municipio sevillano, en situación de alerta.

FUENTE ELMUNDO.es Sevilla - Martes 21/12/2010

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/12/21/andalucia_sevilla/1292947479.html

Écija ha vuelto a inundarse por tercera vez en el plazo de 20 días. Tras las inundaciones registradas en el 'puente' de la Inmaculada y el pasado día 19, el arroyo Argamasilla ha anegado de nuevo las calles ubicadas en el entorno de la plaza Puerta Osuna, donde aún se trabajaba en la limpieza del lodo y el barro.

Además, esta situación se complica por el Genil, que lleva un caudal de 733 metros cúbicos por segundo. El río tiene una altura cercana a los seis metros y está a escaso medio metro de desbordarse. Por este motivo, el 30 por ciento del casco urbano de Écija quedó inundado a principios de diciembre.

En un comunicado, el Ayuntamiento de Écija ha explicado que el número de efectivos que trabajan actualmente en la ciudad es de aproximadamente 200 personas, entre efectivos de bomberos de Écija y la provincia, 112, Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA), Infoca, Policía Local, Protección Civil, FCC y Ecilimp.

El desbordamiento del arroyo se ha producido a las 9.00 horas, tras las lluvias caídas a lo largo de la pasada noche y, sobre todo, la tromba de agua acompañada de tormenta eléctrica caída sobre Écija en torno a las 8.30 horas.

Dicho desbordamiento ha anegado las zonas de Puerta Osuna y aledañas -Cava, Emparedamiento, Coronado, Padilla, Mendoza, La Victoria, Bermuda, Poeta Manolo Mora, Santiago-, la Plaza del Matadero, la calle Arroyo y Paloma, así como Barquete, Santa Brígida y La Puente. Asimismo, ha inundado la avenida Cristo de Confalón y hay cortes en la Carretera de Herrera; todas estas calles son las mismas que se anegaron el pasado sábado por la tarde.

La tormenta también ha provocado cortes de luz en algunas partes de la ciudad y un rayo caído en instalaciones municipales -en la empresa de desarrollo Sedesa- ha destruido una de las antenas de comunicación del Consistorio, por lo que en estos momentos está cortada una parte de los sistemas de comunicación del Ayuntamiento.

El Genil, con 6 metros de altura
El agua, tras la inundación, está bajando lentamente de las zonas anegadas, si bien ahora mucha de la atención de emergencias se centra en la subida de nivel del río Genil, que esta mañana a primera hora presentaba un metro de lámina de agua y a las 14.20 horas ya se encontraba a seis metros de altura, por lo que ya se encuentra anegada la pedanía de Isla del Vicario, a varios kilómetros de Écija río abajo.

Desde el Ayuntamiento astigitano, ante esta situación de emergencia, se ha rogado encarecidamente a los vecinos que vivan en zonas inundables que estén muy alerta, pidiendo asimismo a los ciudadanos que sigan las indicaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad tanto en las indicaciones de tráfico como en cuestiones relacionadas con la seguridad. La situación de alerta permanecerá en Écija, inicialmente, hasta el día 22 a las 12.00 horas.

Por otro lado, la corporación local solicita a los conductores que despejen de vehículos las zonas de la circunvalación entre la rotonda de la SAFA y la rotonda del polígono La Campiña, pues sólo está permitido el paso a los vehículos de emergencia. Asimismo, en general se ruega que no se utilicen los vehículos privados si no es por necesidad, para permitir el tránsito rápido de los vehículos de seguridad y emergencias.

Igualmente, se encuentran suspendidas las clases en los colegios de Educación Infantil y Primaria Miguel de Cervantes, El Valle, Pedro Garfias y Calvo Sotelo, así como en el Centro de Adultos de Puerta Osuna, la guardería de la Alcarrachela, el Conservatorio de Música, las clases de las aulas municipales y la Escuela oficial de Idiomas.

La dirección del IES Nicolás Copérnico anuncia que este miércoles se suspenderán las clases hasta el 7 de enero; las notas de alumnos de este centro se enviarán por correo. Asimismo, las actividades deportivas organizadas por el Patronato Municipal de Deportes de Écija quedan suspendidas y se reanudarán el día 7 de enero.

El río Guadalquivir inunda


Las casas del entorno del aeropuerto, inundadas por segunda vez en pocos días. La posibilidad de que el agua entre en más casas está pendiente de la lluvia

FUENTE Efe Córdoba - Martes 21/12/2010

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/12/21/andalucia/1292949373.html

Las lluvias no dan tregua en la provincia de Córdoba, donde la crecida del río Guadalquivir afecta a cientos de viviendas construidas en el entorno del aeropuerto desde hace dos semanas y se han visto nuevamente anegadas por las precipitaciones de los últimos días, aunque los vecinos siguen limpiando el barro.

Según los datos facilitados por el Observatorio Meteorológico del Aeropuerto de Córdoba, durante el último episodio de lluvias, que comenzó a las 19.00 horas del lunes, se han registrado en la capital 31,2 litros por metro cuadrado, mientras que en lo que va de mes, y hasta las 8.00 horas del martes, han caído en total 240,7 litros por metro cuadrado.

Como consecuencia de las últimas precipitaciones, el caudal del Guadalquivir a su paso por Córdoba alcanza los 1.300 metros cúbicos por segundo, si bien este volumen no ha supuesto más desalojos en viviendas, en las que a pesar de la lluvia se sigue limpiando el barro traído por el último desbordamiento del Guadalquivir.

En cambio, sí han vuelto a verse nuevamente anegadas las casas construidas en el entorno del aeropuerto que se inundaron a primeros de diciembre y en las que también entró el agua en febrero. "Se ha perdido todo otra vez, tenemos que empezar de nuevo, como antes", se lamenta José, uno de los vecinos de Guadalvalle que intenta limpiar el lodo de su casa que se ha inundado por segunda vez en este año.

'Coger algo de ropa antes correr...
A pesar de estas últimas lluvias que le han hecho perder los enseres que había comprado hacía pocos meses, "aunque ahora por lo menos conseguimos coger algo de ropa antes de salir corriendo" comenta José, este vecino confía en recuperar su vivienda "poco a poco, otra vez. Otra cosa no hay", se resigna.

En cambio, más afligido se muestra Antonio Martínez, jubilado y también vecino de Guadalvalle, al afirmar: "No tengo dinero, no tengo nada y además una máquina para bombear agua cobra entre 86 y 60 euros a la hora".

"Estoy amargado" asegura Antonio, que también se queja de la pasividad que, en su opinión, muestran las autoridades públicas, porque "aquí todavía no ha venido nadie a limpiar. Estamos solos, abandonados".

El riesgo se extiende
Sin embargo, en otras zonas del entorno del aeropuerto sí trabajan máquinas de Tragsa y de Emacsa en la retirada de lodos, aunque con la incertidumbre sobre la utilidad de este trabajo, pues la provincia de Córdoba continúa en alerta amarilla por fuertes lluvias hasta la medianoche, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

La posibilidad de que el agua entre en más casas no se descarta en Córdoba y todo depende de la abundancia de las lluvias, pues el delegado de Seguridad en el Ayuntamiento de Córdoba, José Joaquín Cuadra, ha indicado que el riesgo comienza a partir de los 1.600 metros cúbicos por segundo, porque con ese caudal tan crecido "Guadalvalle se queda como una playa".

Además, los pantanos cordobeses se encuentran al 83,92 por ciento de su capacidad, con 2.862,907 hectómetros cúbicos almacenados frente al 3.248,20 hectómetros de capacidad. En Córdoba, en unos datos tomados a las 17.31 horas, el pantano de Martín Gonzalo está al 106% por cien y el de Yeguas al 99 por ciento, mientras que el del Arenoso está al 95 por ciento y el Iznájar, el más grande de Andalucía, al 83,44 por ciento.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Satélites monitorizan la nube de cenizas del volcán Merapi


Tras las violentas erupciones del pasado mes de Octubre, el volcán Merapi continúa arrojando ceniza a la atmósfera. Los datos obtenidos por los satélites de observación de la Tierra son cruciales para evaluar los riesgos que suponen estas emisiones para el transporte aéreo.

FUENTE Agencia Europea del Espacio (ESA) 18/11/2010

El volcán Merapi entró en erupción el pasado día 26 de Octubre, dejando a su paso más de 200 muertos y miles de damnificados. Sus cenizas continúan provocando la cancelación de numerosos vuelos en la región de Indonesia.

Volar a través de una nube de cenizas volcánicas es peligroso, ya que las partículas en suspensión pueden provocar el fallo de los motores del avión.

De hecho, el pasado día 28 de Octubre, un Airbus de la compañía aérea Thomas Cook Scandinavia cruzó la nube de cenizas del volcán Merapi en su ruta desde Indonesia hacia Arabia Saudí. Al hacer escala en Batam, descubrieron que los motores habían sufrido serios daños y necesitaban ser sustituidos.

Los Centros de Vigilancia de Cenizas Volcánicas (VAACs) son los responsables de recopilar información sobre las nubes de cenizas y de evaluar los riesgos que suponen para la aviación. El VAAC Darwin, en Australia, está utilizando datos obtenidos por los satélites de observación de la Tierra para analizar la situación en el espacio aéreo de Indonesia.

El Dr. Andrew Tupper de la Oficina de Meteorología comenta que "los datos enviados por la ESA en tiempo real han sido de gran utilidad para el trabajo del VAAC Darwin; esperamos descubrir nuevas aplicaciones tras un análisis más detallado".

Los satélites facilitan a los VAACs información sobre la concentración de cenizas y de gases como el dióxido de azufre en la atmósfera, resultado de una erupción volcánica.

Cuando se detecta un pico en la concentración de dióxido de azufre, la ESA envía una alerta en tiempo real por correo electrónico, acompañada de un mapa de la región donde se ha detectado la concentración anómala.

Este Servicio de Apoyo al Control Aéreo está basado en los datos obtenidos por el satélite Envisat de la ESA, el satélite MetOp de Eumetsat y el satélite Aura de la NASA. La animación de la derecha muestra la evolución de la nube de dióxido de azufre desde Indonesia hacia Australia entre los días 4 y 13 de Noviembre.

Para poder determinar si una aeronave puede pasar con seguridad por encima o por debajo de la nube de cenizas, y para predecir el desplazamiento de la nube, los VAACs necesitan información precisa sobre la altitud y la extensión vertical de la nube de cenizas.

La ESA comenzó el proyecto 'Apoyo a la Aviación para la Evasión de Cenizas Volcánicas' (SAVAA) como una demostración que combina los datos obtenidos por los satélites con mediciones de la velocidad del viento para calcular qué altura alcanzarán las nubes de emisiones volcánicas. La animación de la derecha muestra la altitud y el desplazamiento de la nube de dióxido de azufre generada por el volcán Merapi. Los trastornos en la circulación aérea causados por la nube de cenizas generada por el volcán Merapi recuerda la situación sufrida en Europa entre los meses de Abril y Mayo de este mismo año, cuando el volcán islandés Eyjafjallajoekull obligó a dejar en tierra un gran número de vuelos. En Mayo, la Agencia Espacial Europea y Eumetsat organizaron un encuentro con algunos de los principales científicos del mundo en la materia para analizar cómo los satélites de observación de la Tierra pueden ayudar en la labor de los VAACs. La ESA y Eumetsat ya están trabajando para implementar las recomendaciones identificadas durante el encuentro.

Satélites como Meteosat de Tercera Generación y los 'Sentinels' del programa de Vigilancia Mundial del Medio Ambiente y la Seguridad (GMES) garantizarán una correcta monitorización de las nubes de cenizas volcánicas en un futuro próximo.

Enlaces de interés

- IMDEA Networks
- Blog madri+d: Sociedad de la Información
- Blog madri+d: Comunicaciones e Internet
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies

Noticias relacionadas

- Volcanes: el calor que enfría la atmósfera
- El volcán cenizo y sus efectos globales
- Geólogos calculan dónde habrá una erupción volcánica

domingo, 7 de noviembre de 2010

martes, 2 de noviembre de 2010

Viaje al epicentro del tsunami


Vayan dos ejemplos para situar el estado de la cuestión. El pasado 27 de febrero, un terremoto de 8,8 grados de intensidad sacudió Chile. La energía liberada fue tal que bastó, entre otras cosas, para desplazar más de tres metros al oeste la ciudad de Concepción.

FUENTE ABC Periódico Electrónico S.A. 02/11/2010

De inmediato, se declaró la alerta de tsunamis en todo el Pacífico. Las olas gigantes, se dijo, barrerían durante los días siguientes todo lo que encontraran a su paso, desde las costas chilenas hasta el mismísimo Japón. Hawái, donde se esperaba uno de los mayores impactos, vivió días de auténtico pánico, y miles de personas abandonaron a toda prisa las zonas costeras. Pero nada de eso ocurrió. El anunciado tsunami no llegó a producirse, y no hubo más catástrofes naturales asociadas a aquél seísmo, a pesar de que su intensidad fue más que suficiente para alimentar maremotos a gran escala.

En segundo lugar tenemos el caso contrario. El último terremoto de Indonesia, un temblor de 7,7 grados provocó, esta vez sí, un tsunami que ha causado cientos de víctimas e incontables daños materiales. Y esto ha venido a suceder justo en una zona que es especialmente sensible a este tipo de catástrofes. Un área del mundo en la que, tras el desastre de 2004, con más de 100.000 víctimas mortales, se han tomado todas las precauciones posibles para predecir la llegada de olas asesinas y evitar sus consecuencias. Sin embargo, ni la más compleja red de detectores, ni toda una constelación de costosísimos satélites especialmente dedicada a monitorizar el océano, han servido para evitar más muertes.

Está claro, concluyen los científicos, que algunos terremotos provocan tsunamis, pero otro no. Los factores a tener en cuenta son varios: la propia fuerza del terremoto, la dirección de las ondas sísmicas, la topografía del fondo marino... Una serie de circunstancias y escenarios que, a menudo, marcan la diferencia entre la vida y la muerte.

MAGNITUD DEL TERREMOTO

La magnitud del terremoto, por ejemplo, es la medida de la amplitud de la mayor de las ondas sísmicas que produce. Y el reciente terremoto de Indonesia estaba justo en el umbral de magnitud que se considera suficiente para generar un tsunami.

«Los terremotos por debajo de 7,5 grados generalmente no provocan tsunamis», asegura el geofísico Don Blakeman, del Centro Nacional de Vigilancia Geológica de los Estados Unidos. «Sin embargo, sabemos de terremotos de magnitud 6 que han causado tsunamis locales, más pequeños y menos destructivos».

Por lo que sabemos, un terremoto provoca un tsunami cuando la actividad sísmica causa el movimiento vertical de las masas de tierra que hay a lo largo de las líneas de falla. Esto es, la tierra que está cerca de los bordes de las placas en que está dividida la corteza terrestre. Cuando alguna parte del fondo marino se desplaza verticalmente, o empieza a moverse alternativamente hacia arriba y hacia abajo, también se desplaza la columna de agua que tiene justo encima. Un movimiento que crea, a su vez, una onda de energía que impulsa el agua hacia arriba. Al contrario, los terremotos que mueven el terreno horizontalmente tienen muchas menos probabilidades de generar tsunamis. De hecho, cuando la energía de estos seísmos empuja las placas en sentido horizontal, el agua no se ve afectada, y el tsunami no se produce, independientemente de la intensidad del terremoto.

Luego está la cuestión de la altura que puede llegar a alcanzar un tsunami. Y eso, el hecho de que una ola tenga tres o quince metros, depende de cómo el movimiento vertical de la tierra causado por el terremoto interactúe con la topografía del fondo marino en su recorrido hacia la costa. Ese factor, opinan los investigadores, basta para amplificar el tamaño de las olas del tsunami durante su viaje. «Cuando viaja en alta mar -explica Bakeman- un tsunami se mueve normalmente a una velocidad que está entre los 800 y los 1.000 km. por hora, prácticamente la misma de un avión a reacción. Pero a medida que se acerca a tierra esa velocidad disminuye». Los fondos costeros más bajos producen olas más altas. Y al contrario.

Por último, y en contra de la creencia popular, los tsunamis no se ven influenciados por las condiciones meteorológicas. Su energía procede del movimiento brusco de los fondos marinos, y eso no varía, o lo hace muy poco, con el tiempo que encuentren durante su viaje.

Autor: José Manuel Nieves

Enlaces de interés

- Blog madri+d: Medio Ambiente y Ciencia
- Blog madri+d: Conservación y Restauración de la Biodiversidad
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies

Noticias relacionadas

- ¿Qué es un tsunami?
- Un gran tsunami amenaza el sur de Italia
- La NASA presenta su nuevo sistema para predecir tsunamis
- ¿Podemos sufrir un tsunami en España?

domingo, 31 de octubre de 2010

Levante y Pirineos, los focos sísmicos más activos


La Cordillera Bética, la zona del Levante y los Pirineos son las tres zonas de mayor actividad sísmica de la Península Ibérica, que cuenta también con otros focos de importancia, como la Cordillera Ibérica, la Alcarria y la zona Noroeste de Portugal y Galicia.

FUENTE El Mundo Digital 28/10/2010

Así lo ha indicado el Investigador del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Miguel Ángel Rodríguez, coordinador a su vez del Primer Congreso Ibérico de Fallas Activas y Paleosismicidad (IBERFAULT), que reúne en Sigüenza (Guadalajara) a más de 70 expertos nacionales e internacionales en terremotos.

Rodríguez ha explicado que, por su cercanía con la placa africana y por la convergencia entre Eurasia y África, la Cordillera Bética, con un radio de influencia que va desde Andalucía hasta Albacete y Murcia, es la falla de mayor actividad de toda la geografía peninsular.

También hay importantes focos de actividad sísmica en la zona del Levante, desde Barcelona hasta Almería, y en los Pirineos, así como la Cordillera Ibérica, y Galicia, donde últimamente se han detectado movimientos sísmicos, a pesar de ser una zona poco proclive a los mismos. No obstante, este experto ha aclarado que la Península Ibérica no es una zona de alta actividad sísmica.

MAPA DE FALLAS DE LA PENÍNSULA

Estos datos, que son el eje alrededor del que se articula Iberfault, se recogerán en un mapa de fallas activas en la Península asociadas a posibles terremotos destructivos en un futuro próximo.

La paleosismología es una rama de la geología que estudia el registro de los terremotos antes de las primeras crónicas históricas, para lo que aborda directamente la falla que ha generado el terremoto, pudiendo calcular las magnitudes de fenómenos que se produjeron hace miles de años y que se volverán a reproducir en el futuro.

Hasta ahora, el registro de terremotos estaba basado exclusivamente en datos instrumentales registrados por los sismógrafos durante los últimos 100 años y en crónicas históricas, si bien la aparición de la Paleosismología permitirá establecer una base de datos más precisa de las zonas de actividad sísmica.

El resultado de la aplicación de esta ciencia supondrá la obtención de un catálogo mucho más completo, especialmente para grandes terremotos, y que repercutirá muy positivamente en la norma sismoresistente, que es la que se aplica a la hora de ubicar instalaciones críticas como embalses o centrales nucleares.

Asimismo, la gran ventaja de esta ciencia es que permite establecer el punto geográfico en el que se va a producir el terremoto y la magnitud del mismo, aunque aún resulta imposible predecir el momento exacto en que tendrá lugar. "Prácticamente ninguna disciplina científica permite hacer predicciones temporales, y menos en una cuestión como ésta, con un número de variables tan alto", ha señalado Rodríguez, quien cree que el esfuerzo debe ir dirigido a la prevención.

Enlaces de interés

- Blog madri+d: Medio Ambiente y Ciencia
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies

Noticias relacionadas

- ¿Puede el campo magnético de la Tierra volverse loco de repente?
- Geólogos calculan dónde habrá una erupción volcánica

¿Podemos sufrir un tsunami en España?


Las costas españolas están en el radio de alcance de varios focos sísmicos capaces de generar tsunamis, que, en el peor de los casos, provocarían olas de hasta 15 metros de altura en Huelva y el litoral atlántico de Cádiz, como ocurrió en 1755, y de uno a dos metros en el mar de Alborán y las Baleares.

FUENTE ABC Periódico Electrónico S.A. 29/10/2010

Así lo indican los trabajos que investigadores del Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria han realizado en colaboración con otras instituciones dentro del proyecto europeo "Transfer" para identificar las áreas de riesgo de tsunami en el Viejo Continente.

Los resultados se han plasmado en tres artículos publicados por la revista "Turkish Journal of Earth Sciences", en los que se examinan los focos de riesgo en tres zonas: la que afecta costa atlántica, cinco fallas del mar de Alborán que provocan pequeños tsunamis en esa zona del Mediterráneo cada 25 años, aproximadamente, y los terremotos de Argelia que envían olas hacia las Baleares.

Uno de sus autores, el investigador colombiano Mauricio González, del IH Cantabria, ha explicado que el mayor riesgo se encuentra en las costas de Cádiz y Huelva, expuestas históricamente a grandes tsunamis, con olas de 15 metros que como las que arrasaron la zona el 1 de noviembre de 1755 y mataron a 2.000 personas.

«DEVASTADOR»

González subraya que un tsunami de esas proporciones resultaría "devastador", debido a lo poblada que está en la actualidad esa franja costera y a que el tiempo para reaccionar sería escaso. "Tratar de evacuar sería imposible, pero hay otras medidas: como la evacuación vertical o llevar a la población a zonas que ya se han identificado que no se inundarían", apunta este investigador.

Ese mismo tramo de costa ha sido históricamente golpeado por tsunamis más pequeños, con olas en la costa de uno a dos metros, que se repiten con una frecuencia que oscila entre los 70 y 150 años. De esa misma magnitud son los tsunamis que producen, cada 25 años de promedio, las cinco fallas del mar del Alborán con mayor capacidad de generar ese tipo de fenómenos. En esa zona, los tsunamis pueden enviar hacia la costa olas que pueden alcanzar los 1,5 o dos metros en puntos como Melilla, Málaga o Adra (Almería).

SIN SISTEMA DE ALERTA

Aunque este tipo de tsunamis se consideran menos peligrosos, González advierte de que no hay que despreciar sus efectos. "Si tú estás en una playa, la diferencia es que un tsunami no es una ola que rompe y muere a tus pies, es un río de metro y medio o dos metros que va arrasando con todo con lo que encuentre. Más de un metro o metro y medio, ya es peligroso para la gente", apunta.

Y ese mismo tipo de tsunamis con olas de uno a dos metros pueden provocar importantes destrozos en embarcaciones y puertos, como los que ocasionó en 2003 en varios puertos de las Islas Baleares un terremoto en la costa de Argelia.

Este investigador del Instituto de Hidráulica Ambiental de Cantabria -uno de los centros punteros de Europa en ingeniería de costas- lamenta la poca importancia que se le ha dado en España hasta la fecha a este tipo de riesgos.

"Hay cantidad de medidas que se pueden tomar en un momento determinado, si se quiere. El problema es que a nivel nacional no hemos visto ningún interés en cuanto a los tsunamis. Hace cinco años hicimos una propuesta de un sistema de alerta para las costas españolas y a día de hoy no hemos recibido respuesta", asegura.

Enlaces de interés

- Círculo de Innovación en Tecnologías Medioambientales y Energía madri+d
- Marketplace Tecnológico madri+d
- Blog madri+d: Medio Ambiente y Ciencia
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies
- Blog madri+d: Conservación y Restauración de la Biodiversidad

Noticias relacionadas

- ¿Qué es un tsunami?
- Predecir el terremoto no, prevenirlo sí
- La NASA presenta su nuevo sistema para predecir tsunamis

miércoles, 20 de octubre de 2010

Comprendiendo mejor las erupciones volcánicas desde el espacio


La comunidad científica ha reconocido el valor de las imágenes tomadas por los satélites para mejorar la predicción de los fenómenos volcánicos. Desde hace tiempo se conoce la relación entre la deformación de la corteza terrestre y los terremotos, pero hasta la fecha no se disponía de un modelo capaz de explicar las erupciones volcánicas.

FUENTE Agencia Europea del Espacio (ESA) 19/10/2010

En septiembre del año 2005, una erupción en el Desierto de Afar, Etiopía, dio lugar a un dique de 60 km de longitud, una formación geológica producida cuando el magma subterráneo fluye entre las rocas de una grieta. Durante los siguientes cuatro años, se detectaron doce nuevos diques en esta región, próxima al Mar Rojo.

Un equipo de científicos del Reino Unido, de los Estados Unidos y de Etiopía han utilizado el radar embarcado en el satélite Envisat de la ESA para monitorizar la actividad geológica en el entorno del dique formado en el año 2005. Su trabajo consistió en comprobar la relación entre la energía potencial elástica acumulada por la corteza terrestre y la ubicación de los diques más recientes.

Cuando el magma - o lava, como se conoce cuando alcanza la superficie - se desplaza a través de cavidades subterráneas, modifica la morfología de la superficie: unas zonas se elevan, empujadas por el magma subterráneo, y otras se 'desinflan' al quedar sobre una cavidad hueca. Estudiando estas deformaciones se puede estimar el nivel de tensión, o energía potencial elástica acumulada por la corteza terrestre.

Para medir estos cambios en la corteza terrestre y poder monitorizar su evolución, el equipo de científicos está aplicando técnicas de 'Interferometría basada en Radar de Apertura Sintética' (InSAR) para analizar los datos obtenidos por Envisat sobre el primer dique en el periodo entre 2005 y 2009. El resultado son las imágenes que conocemos con el nombre de 'interferogramas'.

La técnica InSAR consiste en combinar dos o más imágenes radar del mismo lugar para estimar pequeñas variaciones - del orden de unos pocos milímetros - en el desplazamiento vertical del terreno en el periodo comprendido entre la toma de las distintas imágenes.

Al combinar estos interferogramas con datos GPS, el equipo de científicos ha descubierto que los nuevos diques están conectados con el primero.

Según el estudio publicado en la revista Nature Geoscience, la ubicación de los nuevos diques no es aleatoria: nueve de los doce diques secundarios comienzan en zonas que habían sido afectadas por la intrusión magmática de 2005.

El autor principal de esta publicación, el Dr. Ian Hamling del Centro Internacional de Física Teórica (inicialmente afiliado a la Universidad de Leeds), explica que "Este resultado indica que la tensión acumulada por la corteza tras la creación de un dique puede determinar dónde se producirán nuevos fenómenos magmáticos. Es por este motivo que deberíamos monitorizar de forma rutinaria la deformación de la superficie terrestre para mejorar nuestra capacidad de predicción de las erupciones volcánicas".

"Conocer el nivel de tensión acumulada por la corteza terrestre no permitirá determinar cuándo ocurrirá la próxima erupción, pero ayudará a estimar en qué zona se producirá".

Este evento es similar a una secuencia de formación de diques observada en Islandia entre 1975 y 1984, en la región de Krafla, donde los diques contaban con un aporte continuo de magma. Al comparar ambos eventos, se llegó a la conclusión de que se forman nuevos diques hasta que se libera toda la tensión acumulada por la corteza.

"Estos insólitos descubrimientos nos permitirán mejorar la capacidad de predicción de la ubicación de futuras erupciones volcánicas y podría ayudar a las autoridades a planificar la evacuación de la población", explica el Dr. Tim Wright de la Universidad de Leeds, coautor de la publicación.

"Los pases periódicos del satélite Envisat de la ESA nos han permitido generar una estupenda base de datos, sin la cual no hubiéramos sido capaces de probar la hipótesis de que el nivel de tensión acumulada determina la ubicación de los siguientes afloramientos magmáticos".

Enlaces de interés

- IMDEA Materiales
- Blog madri+d: Medio Ambiente y Ciencia
- Blog madri+d: Cuaderno de bitácora estelar

Noticias relacionadas

- Indicios de volcanes en Venus
- Una maniobra suicida para ver los volcanes
- El terrorífico aspecto de Mercurio

martes, 5 de octubre de 2010

Geólogos calculan dónde habrá una erupción volcánica


Un equipo internacional de geólogos ha encontrado una forma de calcular dónde puede ocurrir una erupción volcánica. La clave de su trabajo ha sido relacionar distintas erupciones.

FUENTE Público 27/09/2010

Los científicos, pertenecientes a las universidades de Leeds Purdue, Indiana y Addis Abeba, investigaron la actividad volcánica en la depresión de Afar, al norte de Etiopía, durante los años 2005 y 2009.

Al estudiar una secuencia de 13 fenómenos magmáticos en los que la piedra fundida circulaba por una fisura entre las placas tectónicas africana y asiática, comprobaron que la localización de las intrusiones de magma no eran al azar. De hecho, a cada evento le sucedía un cambio concreto en la tensión de la corteza terrestre. Su trabajo, publicado por Nature Geoscience, ayudará a los científicos a calcular no cuándo se va a producir una erupción pero sí dónde.

Uno de los investigadores, Ian Hamling, explica: "Se sabía que tras un gran terremoto podían venir otros seísmos pero, hasta ahora, nuestro conocimiento de los eventos volcánicos estaba basado en casos aislados".

El equipo analizó la erupción de septiembre de 2005 en el desierto de Afar. El magma atravesó entre dos y nueve kilómetros de estratos provocando una alteración de la tensión terrestre. Después se sucedieron otras 12 menores intrusiones en cuatro años. Midiendo los niveles de tensión en cada zona de intrusión magmática, vieron que las erupciones a la superficie se producían en las zonas de mayor presión.

Enlaces de interés

- Círculo de Innovación en Tecnologías Medioambientales y Energía madri+d
- Marketplace Tecnológico madri+d
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies

Noticias relacionadas

- La zona más poblada de Gran Canaria es la de mayor riesgo volcánico
- Proponen provocar erupciones volcánicas para bloquear el Sol
- El volcán cenizo y sus efectos globales

lunes, 19 de abril de 2010

Las consecuencias para la salud de la nube de cenizas en el aire 'respirable'


Al caos aéreo que las cenizas del volcán del glaciar Eyjafjajokull de Islandia han ocasionado en los aeropuertos de 20 países europeos, se suma también la preocupación de algunos expertos por sus posibles efectos nocivos sobre la salud de los ciudadanos. De hecho, la Organización Mundial de la Salud está evaluando su posible peligrosidad.

FUENTE El Mundo Digital 19/04/2010

"Desconocemos cuál puede ser el riesgo. Según unas directrices del 2005, algunas de las partículas que contienen las cenizas de un volcán son peligrosas y pueden afectar a los pulmones", ha explicado en rueda de prensa Daniel Epstein, portavoz de la institución.

"Sabemos que son potencialmente nocivas pero debemos analizar la situación con mayor profundidad", ha aclarado Epstein, quien añade que, de momento, las cenizas se encuentran muy altas en la atmosfera, por lo que aún no deben temerse consecuencias nocivas.

En este sentido, Cristina Martínez, coordinadora del área de Medio Ambiente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), ha advertido que si la nube de ceniza procedente de la erupción del volcán desciende hasta el aire respirable, "puede dar problemas importantes" para la salud, especialmente en aquellos que sufren asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Concha Prados, del Servicio de Neumología del Hospital La Paz de Madrid afirma a ELMUNDO.es que las consecuencias de una nube de cenizas "para los enfermos respiratorios diagnosticados, como los de asma o EPOC, que son las patologías más prevalentes, son similares a las que se producen cuando se origina una nube de polvo procedente de arena del desierto o cuando los volúmenes de contaminación ambiental son muy elevados".

Por este motivo, recomienda a todos estos pacientes, "que en el caso de que las autoridades alerten de una concentración elevaba de cenizas no salgan a la calle y, de tener que hacerlo porque la situación se prolongue en el tiempo, que utilicen mascarillas".

Pero hay otros riesgos. Según el documento 'Volcanes y la Protección de la Salud' de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las lluvias de cenizas "pueden hacer que el aire se llene con una neblina similar al humo, que reduce significativamente la visibilidad. La poca visibilidad provoca un aumento del riesgo de accidentes".

Asimismo puede desencadenar "la irritación de los ojos, lo que puede originar conjuntivitis y abrasiones corneales, especialmente para las personas que usan lentes de contacto. Si bien aumenta el trabajo de los agentes sanitarios, el tratamiento es relativamente sencillo y no debería representar un problema grave".

Pese a todas estas alertas, algunos expertos, como Ramón Villa Asensi, jefe de sección de Neumología del Hospital Niño de Jesús de Madrid, quieren hacer un llamamiento a la calma porque "no sabemos de momento cómo va evolucionar esta nube. Es importante ni alertar a la población ni sembrar la alarma cuando aún se desconoce el desenlace".

Autor: Patricia Matey

Enlaces de interés

- Blog madri+d: Bio (Ciencia+Tecnología)
- Blog madri+d: Salud Pública y algo más
- Blog madri+d: Esos pequeños bichitos
- Blog madri+d: Medio Ambiente y Ciencia
- Blog madri+d: Conservación y Restauración de la Biodiversidad
- Blog madri+d: Microambiente
- Blog madri+d: Ciencia centrífuga
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies

Noticias relacionadas

- El hombre que puede evitar catástrofes
- El infierno bajo el mar: el volcán más profundo del mundo

viernes, 16 de abril de 2010

La nube de cenizas volcánicas obliga a cancelar más de 5.000 vuelos en toda Europa

Los espacios aéreos de Reino Unido, Francia, Alemania, Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Holanda, Irlanda y Bélgica se encuentran cerrados o con restricciones.- Cancelados 497 vuelos entre España y los países afectados

W. OPPENHEIMER / J. L. ARANDA / A. GRAU - Londres / Madrid - 15/04/2010

La erupción de un volcán en Islandia ha alterado el tráfico aéreo de gran parte del norte de Europa y ha obligado a cancelar entre 5.000 y 6.000 vuelos en todo el continente. Reino Unido, Noruega, Dinamarca y Bélgica han cerrado su espacio aéreo, una medida que seguirán en las próximas horas otros países como Holanda o Suecia. Los vuelos también se encuentran afectados en Irlanda, Finlandia y Polonia a causa de la nube de cenizas, que continuará extendiéndose en las próximas horas y obligará al cierre de otros aeropuertos de de Europa occidental y central como los del norte de Francia. Los dos aeropuertos principales de París, Charles de Gaulle y Orly, han anunciado que cerrarán esta noche a partir de las 23.00. Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) recomienda a todos los pasajeros que vayan a volar a los países afectados en las próximas horas que consulten con su compañía aérea, ya que se han cancelado 497 vuelos.




El volcán de Islandia provoca la evacuación de medio millar de personas

La nube de ceniza proyectada desde el pasado martes por el volcán situado bajo el glaciar Eyjafjalla, al sur de Islandia, avanza sobre un área que se extiende sobre el Mar del Norte hasta las costas de Irlanda, Reino Unido, Noruega, Dinamarca y Suecia. La ceniza supone un riesgo para los vuelos porque contiene partículas de roca, cristal y arena que pueden afectar a las turbinas y llegar a parar los motores de las aeronaves. La nube se extenderá sin embargo en las próximas horas, según predicciones del Servicio Meteorológico británico y del Centro de Aviso de Cenizas Volcánicas de Londres, y afectará a extensas áreas de Francia, Alemania, Polonia o los países bálticos.

Las perturbaciones en el cielo europeo "podrían durar dos días", aunque "dependerá de cómo evolucione la nube", según ha indicado la autoridad europea de seguridad aérea, Eurocontrol, en declaracones recogidas por France Presse. El organismo, que agrupa a 38 países europeos, ha revisado al alza sus previsiones iniciales y calcula que en todo el continente se han cancelado entre 5.000 y 6.000 vuelos, los que representa aproximadamente un 25% de los vuelos programados (alrededor de 21.000). Las alteraciones seguirán mañana, cuando ya se sabe que la mitad de los vuelos entre Europa y Norteamérica no llegarán a su destino.

Un volcán entra en erupción en el sur de Islandia


Está situado bajo el glaciar Eyjafjallajokull y se teme que genere desprendimientos de bloques de hielo e inundaciones

Un volcán situado bajo el glaciar Eyjafjallajokull, en el sur de Islandia, ha entrado esta pasada noche en erupción sin registrar actividad sísmica, según informa el Servicio Meteorológico Islandés. Según la Policía de la ciudad de Selfoss, ya han comenzado las operaciones de evacuación de unas 500 personas de las granjas en las localidades vecinas, poco pobladas.


El volcán de Islandia provoca la evacuación de medio millar de personas

Testigos presenciales confirman la aparición de un constante flujo de lava procedente del glaciar, informan medios locales. El mayor peligro es que la erupción del volcán produzca una 'Jökulhlaup', el fenómeno según el cual la lava volcánica en contacto con la fría tempertura del glaciar, genera inundaciones y desprendimientos de bloques de hielo, motivo por el cual el país ha declarado el estado de emergencia.

El volcán lanzó una nube de polvo de hasta un kilómetros de altura. Varios vuelos desde y hacia Islandia se han cancelado ante el peligro de que las nubes de ceniza interfieran con la navegación. Unos 1.300 pasajeros se han visto bloqueados.

Desde 1963 ha habido 21 erupciones en la sísmica Islandia. La última tuvo lugar en 2004. La última erupción del volcán situado bajo el Eyjafjallajökull se registró en 1821.

Para ampliar información o ver un vídeo sobre esta noticia: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/volcan/entra/erupcion/sur/Islandia/elpepuint/20100321elpepusoc_4/Tes

Registrada una nueva erupción en el sur de Islandia


El volcán que entró en actividad hace diez días crea un cráter de 300 metros de longitud.

AGENCIAS - Reykjavik - 01/04/2010

Una nueva erupción volcánica se ha producido este miércoles en Islandia. Diez días después de que un volcán situado bajo el glaciar Eyjafjallajökull comenzara su actividad, éste ha vuelto a entrar en erupción creando un cráter de 300 metros de longitud en el sur de la isla, según ha informado la radio pública del país.

• Un volcán entra en erupción en el sur de Islandia
• La nube de cenizas volcánicas obliga a cancelar más de 5.000 vuelos en toda Europa
• Los cierres de Fráncfort y Ámsterdam extienden el caos aéreo fuera de Europa


Esta actividad volcánica, que ya ha provocado la evacuación de miles de personas que viven en la zona y ha obligado a las autoridades a desviar numerosos vuelos, podría ahora significar, según los geólogos, que se está trasladando hacia el norte, a la reserva natural de Thorsmork, de gran atractivo turístico.

Vidir Gardarsson, agente del Cuerpo de Defensa Civil de la capital islandesa, sostiene además que el cráter está aumentando su tamaño. "Queremos evacuar a la población del área afectada hasta que sepamos qué es lo que está ocurriendo. Como medida de seguridad", ha afirmado Gardarsson al periódico local Morgonbladid.
La Policía estima que en torno a 25.000 personas han visitado estos dáis las zonas próximas al volcán en actividad, cuya erupción ha arrojado a la atmósfera toneladas de vapor y cenizas.

Desde 1963 ha habido 21 erupciones en la sísmica Islandia. La última tuvo lugar en 2004. La última erupción del volcán situado bajo el glaciar Eyjafjallajökull, en cambio, se registró en 1821.
Para ampliar información o ver un vídeo sobre esta noticia:

domingo, 21 de marzo de 2010

El mapa de terremotos de España no es fiable


España esconde decenas de fallas activas, capaces de provocar terremotos destructores, pero los organismos públicos responsables de prevenir sus efectos no tienen ni idea de dónde están. El Instituto Geográfico Nacional (IGN), encargado de elaborar el mapa de peligrosidad sísmica, dispone de datos obtenidos con sismógrafos en los últimos 100 años, en el mejor de los casos.

FUENTE Público 18/03/2010

También emplea el testimonio subjetivo de los historiadores en los últimos siglos, pero este registro es muy incompleto debido a la destrucción de bibliotecas en la época de la Reconquista. Si una falla estalla de manera más o menos regular cada 1.000 años, queda fuera del conocimiento actual.

Las fallas, según un ejemplo utilizado por los geólogos, son como una parada de autobús. Y el bus es el terremoto. Si los sismógrafos no han visto nunca el autobús, no pueden saber cada cuánto pasa. Para averiguarlo, es necesario agujerear la tierra para desvelar cuándo hubo terremotos en la prehistoria y en la historia antigua.

DOS MANCHAS ROJAS

La escasez de datos hace que en el mapa español de peligrosidad sísmica sólo aparezcan dos manchas rojas: alrededor de Torrevieja (Alicante), donde un terremoto de magnitud 6,6 tumbó la ciudad en 1829 y mató a unas 400 personas, y en torno a Arenas del Rey (Granada), donde un seísmo de magnitud 6,5 acabó con la vida de 800 ciudadanos y destruyó 4.400 edificios en 1884, según datos del IGN.

Las dos Castillas, Aragón, Madrid y la cornisa cantábrica aparecen fuera de peligro. "Si en época romana hubo un gran terremoto y su periodo de recurrencia es de 2.000 años, podría volver mañana y no lo sabemos", advierte el investigador Miguel Ángel Rodríguez Pascua, del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).

El conjunto de la Península no está libre de grandes terremotos. El 16 de diciembre de 1811, en una región de EE.UU. teóricamente libre de seísmos, a miles de kilómetros de la temblorosa falla de San Andrés, comenzó una serie de violentos terremotos. Durante dos meses, cuatro sacudidas con una magnitud de hasta 8,1 zarandearon el noreste de Arkansas y la ciudad de Nuevo Madrid, en Missouri. El temblor causó estragos en un área de 600.000 kilómetros cuadrados, aproximadamente la superficie de España.

"En la Península Ibérica puede haber sorpresas, como ocurrió en Nuevo Madrid", sostiene Rodríguez Pascua. La situación es similar. El epicentro de los terremotos de EE.UU. se situó en el interior de la Placa Norteamericana, lejos de su punto de fricción con la Placa del Pacífico, origen del gran terremoto de San Francisco en 1906. En España, hay fallas activas alejadas de la costa meridional, donde chocan la Placa Euroasiática y la Africana, pero, si no han temblado en la historia reciente, se desconoce su existencia.

Rodríguez Pascua, junto a otros 50 geólogos de una decena de universidades, ha comenzado a estudiar las entrañas de la tierra para elaborar una base de datos de fallas activas. Su intención es disponer de una versión preliminar de este mapa de terremotos prehistóricos a finales de 2010. Ya han encontrado fallas desconocidas en la cordillera Bética, en las costero catalanas (cerca de Olot) y en zonas más tranquilas históricamente, como el límite de Murcia y Albacete. El 27 de octubre se reunirán todos, por primera vez, en Sigüenza (Guadalajara), para coordinar sus trabajos.

TRABAJOS EN SECRETO

Los investigadores están cavando zanjas en puntos de España cuya apariencia sugiere que hubo terremotos en el pasado. El estudio de los sedimentos y del escalón creado por el temblor, la llamada paleosismología, les permite saber cuándo ocurrió el terremoto y qué magnitud tuvo, aunque sucediera hace decenas de miles de años. El Servicio Geológico de Estados Unidos comenzó estos trabajos en la década de 1970 y sus mapas de peligrosidad sísmica ya incluyen los datos de las fallas que tiemblan tras miles de años en silencio. España está empezando ahora.

Como es habitual en la ciencia española, no hay dinero. Los geólogos que trabajan en este campo se lamentan de que el Ministerio de Ciencia e Innovación apenas financia proyectos de paleosismología. El departamento de Cristina Garmendia, además, ha recortado un 30% el presupuesto del IGME para 2010. "Lo más sangrante es que estos estudios no requieren grandes medios. Una investigación de 10 años podría costar lo mismo que un kilómetro de autovía", denuncia Rodríguez Pascua. "Hasta que no haya un susto, no se hará nada", opina.

"Falta financiación", coincide el profesor de Geodinámica José Jesús Martínez Díaz, de la Universidad Complutense de Madrid. Este geólogo, cansado de pedir financiación para estudiar las fallas activas en Murcia, tuvo que emigrar a Centroamérica para proseguir su investigación. Hasta hace muy poco, cuenta, el único organismo que apoyaba estos trabajos en España era la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, que empezó hace dos décadas, casi en secreto, a horadar la tierra tras plantearse la construcción de un cementerio nuclear subterráneo, con el fin de descartar terremotos.

DERROCHE DE DINERO

Martínez Díaz cree que la imprecisión del mapa de peligrosidad sísmica español "sale cara". Estos mapas sirven para elaborar la normativa de construcción sismorresistente, que obliga a los constructores a levantar los edificios con materiales resistentes a terremotos. Pero el mapa actual es tan conservador que las manchas rojas que indican alto riesgo son redondeadas. Si se estudiara la falla, serían lineales. "Se gasta mucho dinero en hormigón sismorresistente en zonas en las que no hace falta", explica Martínez-Díaz. Y en las fallas activas desconocidas, los edificios se erigen sin protección.

El director de la Red Sísmica Nacional en el IGN, Emilio Carreño, reconoce que su mapa está incompleto. "Es importantísimo que haya más dinero para estudiar fallas activas y paleosismología", plantea. El mapa de peligrosidad sísmica español no coincide con el francés, donde sí se han hecho estudios de este tipo. O las placas tectónicas conocen las fronteras políticas o el mapa español está mal hecho. "A medida que se vayan descubriendo fallas, las iremos incluyendo", promete.

Autor: Manuel Ansede

Enlaces de interés

- Blog madri+d: Medio Ambiente y Ciencia
- Blog madri+d: Un Universo invisible bajo nuestros pies
- Blog madri+d: Conservación y Restauración de la Biodiversidad

Noticias relacionadas

- Terremotos: ¿está la naturaleza fuera de control?
- Estudio geofísico de la influencia de la atmósfera en la Tierra
- Predecir el terremoto no, prevenirlo sí